Estrés y descanso

No es que te falte energía, es que tu sistema nervioso no sabe parar.

Quizás te pasa algo de esto:


  • Te cuesta dormir o te despiertas a mitad de la noche
  • Tienes la mente activa incluso cuando estás cansada
  • Sientes que no desconectas en ningún momento del día
  • Te notas en tensión constante, como si tu cuerpo estuviera en alerta
  • Te levantas cansada, aunque hayas dormido 
  • Hay épocas en las que todo te sobrepasa más de lo habitual 

Y aun así… sigues funcionando

A veces, el problema no es "ser nerviosa", detrás puede haber

  • un sistema nervioso en alerta constante
  • falta de recursos para gestionar el estrés
  • un ritmo de vida que no permite recuperar
  • un cuerpo que ha olvidado cómo relajarse

En algunos casos, además, pueden influir otros factores que pasan más desapercibidos:

  • una detoxificación ineficiente que sobrecarga el sistema nervioso
  • falta de nutrientes clave como magnesio o vitaminas del grupo B
  • niveles de cortisol mantenidos que dificultan el descanso

 y si esto no se tiene en cuenta, el cuerpo no consigue regularse, por eso, intentar "relajarse" sin entender qué pasa no suele funcionar

No se trata solo de aguantar, de sedarte o de desconectarte sino de dar a tu sistema nervioso el soporte que necesita ahora mismo. 

En estos casos, utilizo diferentes herramientas naturales que también puedes encontrar en la tienda, pero no se trata solo de qué tomar sino de cuándo, cómo y en qué momento... y aquí es donde está la clave.

  • plantas relajantes
  • apoyo al sistema nervioso
  • recursos para mejorar el descanso
  • acompañamiento emocional

Recuerda: El estrés mantenido afecta a tu digestión, a tu piel, a tu sistema inmunitario y a tus hormonas, por eso miramos más allá del síntoma.

Si sientes que tu mente no para y tu cuerpo no descansa ven y vemos juntas qué está pasando.

En la tienda encontrarás diferentes herramientas naturales  para ayudarte en este proceso, pero lo importante siempre es saber cuál necesitas tú